Aprende con nosotros
Cuando cambian las reglas tributarias, también cambia la forma en que tu empresa factura, paga y administra su liquidez. Por eso, entender qué ocurrió con el Decreto 572 de 2025 es clave para evitar errores, cuidar la caja y tomar decisiones a tiempo.
1 julio 2026
Tributario
En mayo de 2026, el Consejo de Estado suspendió provisionalmente los efectos de los artículos 2 al 8 del Decreto 572 de 2025. La DIAN aclaró que esta medida no eliminaba la obligación de practicar retenciones o autorretenciones, sino que ordenaba volver, mientras durara la suspensión, a las bases y tarifas anteriores del Decreto 1625 de 2016.
En la práctica, esto fue un alivio temporal para muchas empresas. Entre el 8 de mayo y el cierre de junio, los topes para aplicar retención fueron más altos: en compras generales, 27 UVT, equivalentes a $1.414.098 en 2026; y en servicios, 4 UVT, equivalentes a $209.496. Estos valores se calculan con la UVT de 2026, fijada por la DIAN en $52.374.
¿Qué significa esto para tu empresa? Que desde el 1 de julio de 2026 debes revisar más operaciones, porque los topes bajan. Para compras generales, la base vuelve a 10 UVT, cerca de $523.740; y para servicios, a 2 UVT, cerca de $104.748. En pocas palabras: habrá más pagos sujetos a retención.
Este cambio puede impactar tu flujo de caja, especialmente si manejas alto volumen de compras, proveedores o servicios contratados. Por eso, debes revisar facturas, fechas de pago, soportes, parametrización contable y operaciones que quedaron entre junio y julio.
La recomendación es actuar con orden. Verifica que tu equipo de facturación, compras y tesorería tenga claros los nuevos topes, y que el sistema contable aplique correctamente la retención en la fuente y la autorretención especial.
En Stratop te acompañamos a leer estos cambios sin enredos, cuidar la caja de tu empresa y convertir el cumplimiento tributario en una herramienta para decidir mejor.