Aprende con nosotros
Cuando un negocio está empezando, es normal que el foco esté en vender, producir, atender clientes y sobrevivir al día a día. Pero en ese camino, muchos emprendedores acumulan otras obligaciones contables, tributarias y laborales que no se cumplieron y que pueden traer consecuencias serias con el tiempo. Estos errores no siempre se notan de inmediato, pero minan las finanzas, generan sanciones y frenan el crecimiento. Aquí te compartimos los errores contables más frecuentes y cómo puedes evitarlos.
8 octubre 2025
Otra
Uno de los errores más comunes es mezclar los gastos del hogar con los de la empresa. Pagar el arriendo de la casa con la cuenta de la empresa, usar el efectivo del negocio para gastos personales o no definir un salario para el emprendedor crea desorden y dificulta saber cuál es la verdadera situación financiera del emprendimiento.
¿Cómo evitarlo? Abre una cuenta bancaria exclusiva para el negocio. Define un salario para ti como fundador y respeta los límites entre lo personal y lo empresarial, soportando siempre cada transaccion correctamente.
Muchos emprendedores creen que llevar contabilidad es algo que puede esperar hasta que la empresa crezca. Pero lo cierto es que sin registros claros desde el principio, se pierden datos clave para la toma de decisiones, y además se corre el riesgo de no cumplir con las obligaciones tributarias y labores que son obligatorias .
¿Cómo evitarlo? Desde el primer ingreso, registra cada movimiento. Ya sea en una hoja de Excel o en un software contable, lo importante es tener información organizada y soportada correctamente.
Facturar sin los requisitos legales, no declarar IVA cuando corresponde, pasar por alto las retenciones, emitir documentos soporte de manera incorrecta o no pagar la seguridad social y demás obligaciones laborales establecidas por ley puede terminar en sanciones que afectan la liquidez del negocio. Muchos errores contables tienen su origen en el desconocimiento de las normas .
¿Cómo evitarlo? Busca asesoría profesional desde el inicio. No necesitas ser experto en impuestos, pero sí entender cuáles son tus obligaciones y cómo cumplirlas.
Tener una cuenta bancaria no garantiza que todo esté bajo control. Si no se comparan regularmente los movimientos bancarios con los registros contables, pueden pasar desapercibidas inconsistencias, cobros dobles o ingresos no registrados.
¿Cómo evitarlo? Realiza conciliaciones mensuales entre tu banco, tus facturas y tus ingresos. Esto te permitirá tener el control real de tu caja.
El uso exclusivo de efectivo, las ventas sin factura o los acuerdos verbales son prácticas comunes en muchos emprendimientos. Pero esto no solo limita el acceso a créditos o inversionistas, sino que impide medir con claridad el rendimiento del negocio.
¿Cómo evitarlo? Formaliza tus procesos: entrega facturas, haz contratos, registra tus ventas y compras. Esto te dará más control y credibilidad.
Cada uno de estos errores es común, pero no por eso debe normalizarse. El orden contable es la base para tomar decisiones acertadas, evitar sanciones y construir una empresa confiable. La buena noticia es que corregirlos está al alcance: con voluntad, acompañamiento profesional y herramientas adecuadas, es posible transformar el desorden en claridad y el riesgo en crecimiento sostenible.
Tomar el control de las finanzas desde el inicio no es solo una buena práctica, es una decisión estratégica para el futuro de tu emprendimiento.