Aprende con nosotros
En julio vuelve a moverse una pieza clave para las empresas en Colombia: la jornada laboral máxima. Y aunque parezca solo un cambio de horario, también impacta la nómina, el valor de la hora ordinaria, la planeación de turnos y el pago de horas extra.
5 mayo 2026
Tributario
A partir del 15 de julio de 2025, la jornada máxima legal en Colombia pasa de 46 a 44 horas semanales, como parte de la reducción gradual establecida por la Ley 2101 de 2021. La meta final será llegar a 42 horas semanales desde el 15 de julio de 2026.
Este ajuste no significa que el trabajador gane menos. La reducción de la jornada no puede disminuir el salario ni afectar los derechos adquiridos. En otras palabras: menos horas, mismo salario. Por eso, tu empresa debe revisar cómo queda distribuido el tiempo laboral sin trasladar ese ajuste al ingreso del equipo.
Cuando se reducen las horas semanales y el salario se mantiene, el valor de la hora ordinaria aumenta. Esto es clave para liquidar correctamente horas extra, recargos, dominicales, festivos y demás conceptos asociados al tiempo trabajado.
Aquí es donde muchas empresas pueden equivocarse: seguir calculando la nómina como si nada hubiera cambiado. Si tu equipo trabaja por encima de la nueva jornada máxima, ese tiempo adicional debe reconocerse como trabajo suplementario, de acuerdo con las reglas laborales aplicables.
Este cambio también es una oportunidad para revisar turnos, cargas de trabajo, contratos, reglamentos internos y procesos de nómina. No se trata únicamente de “quitar horas”, sino de reorganizar la operación para evitar sobrecostos, riesgos laborales o errores en la liquidación.
En Stratop sabemos que cada ajuste normativo puede traer dudas, especialmente cuando impacta directamente la operación diaria de una empresa. Por eso, más que reaccionar a última hora, lo ideal es anticiparse, revisar escenarios y tomar decisiones con claridad.
La reducción de la jornada laboral ya está en marcha. Tu empresa puede verla como una carga o como una oportunidad para ordenar procesos, cuidar a su equipo y fortalecer su cumplimiento. Y en ese camino, contar con un amigo estratégico hace toda la diferencia.